Spanish Basque Catalan Dutch English French Galician German Italian Korean Portuguese

Noticias

Sello para un Camino de Invierno que conduce a Santiago y espera abrirse paso

08/03/2015

Son muchas las rutas que conducen a los peregrinos a Compostela, pero una de ellas, el Camino de Invierno, quizás la más desconocida hasta la fecha, pide abrirse paso y lo hace de momento con un sello postal que refleja su punto de inicio y el final.

El timbre, el primero que se dedica a este tramo que entra en Galicia por Valdeorras, procedente de Ponferrada, y discurre hacia la capital gallega vía Monforte, verá la luz el próximo día 13 en el Centro del Vino de este último municipio, situado en la provincia de Lugo.

El diseño, que incluye la inconfundible concha de vieira, es de un ilustrador de A Coruña, José Souto, y el propósito fundamental con el que se crea el mismo es el de difundir un bello patrimonio histórico que ha ido quedando relegado.

No obstante, el Camino de Invierno era antaño la vía por la que se decantaban muchos caminantes, al entrar en territorio gallego, sobre todo en la época más fría del año, y todo ello para evitar encontrarse con el dificultoso paso de las cumbres nevadas de O Cebreiro.

La adquisición de este atractivo sello será posible desde el momento de su presentación pública y, además, se ha hecho un matasellos y saldrán al mercado postales que serán distribuidas por locales hosteleros y comercios, y las cuales muestran, valiéndose de su tamaño, de manera más minuciosa este recorrido.

No en vano, el combinado de ambas estampas es una elección perfecta. Así, mientras la primera y pequeña impresión, el sello, exhibe la estación de inicio (Ponferrada) y la de término (Santiago), aparte de dos lugares de interés por los que avanza el Camino de Invierno, las Médulas y la Ribeira Sacra, en la postal figuran la totalidad de los puntos clave de paso de este trayecto.

Cerca de 300 kilómetros que llegaron incluso al Congreso de los Diputados por medio de una propuesta del PSOE para que se trabajase en su carácter oficial.

En la práctica, los que conocen el Camino de Invierno, siguen las instrucciones heredadas de tiempos pretéritos. Es decir, cuando el peregrino deja el albergue de Ponferrada, antesala de la zona gallega, se le presentan dos opciones para continuar hasta la tumba del Apóstol: una, seguir de frente, por el Camino Francés; otra, desviándose a la izquierda, por el Camino de Invierno.

La segunda alternativa sigue prácticamente el cauce natural que marca el río Sil, por unas cotas más bajas del terreno, alzándose como un sendero natural de comunicación entre Galicia y la meseta castellanoleonesa.

La historia cuenta que esta ruta fue seguida por los diferentes pueblos, desde los romanos a las tropas napoleónicas francesas, para hacer sus incursiones en tierras gallegas. Y también informa de que resultó ser la que respetó el primer trazado de la línea férrea para entrar en Galicia, la línea Palencia-A Coruña, inaugurada en el año 1883.

El Camino de Invierno incorpora partes de las cuatro provincias gallegas, tras dejar la comarca leonesa del Bierzo. Hace su entrada en Galicia por la comarca de Valdeorras (Ourense), sigue por el sur de la provincia de Lugo y, ya en las estribaciones del Monte Faro, se introduce en la comarca pontevedresa del Deza, uniéndose en Lalín (Pontevedra), concretamente en el albergue de A Laxe, al camino Sanabrés o Mozárabe, hasta Santiago de Compostela, en A Coruña.
Además del río, un fiel acompañante en gran parte del recorrido, hay dos singularidades que identifican esta ruta de peregrinaje y que han sido contempladas en el sello cruza el parque arqueológico de Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y atraviesa gran parte de la Ribeira Sacra, por el sur lucense, zona salpicada del mayor número de iglesias románicas gallegas, enclavadas, en su mayor parte, en los impresionantes cañones del río Sil y laderas del río Miño.

Toda una experiencia que busca ahora su "pedigrí".

Beatriz Rodríguez, Santiago de compostela. La Vanguardia.