
Abadía de Saint-Gilles du Gard
La historia, o más bien la leyenda de este lugar comienza cuando san Gil lo elige para retirarse para practicar el eremitismo. Esta leyenda dice que el santo fue herido por una flecha lanzada por el rey visigodo Wamba mientras estaba cazando. Como compensación por el incidente, el rey le entregó unas tierras con el fin de que pudiera fundar la abadía. Este episodio habría que situarlo en el siglo VII. Inicialmente el establecimiento estaba dedicado a san Pedro y san Pablo.