A.A.C.S. de Girona
Uno de los principales problemas, a lo largo de la historia, lo constituyó la necesidad de unir las dos partes de la ciudad que se hallaban separadas por el río Oñar: la orilla derecha (Barrio Viejo) y la orilla izquierda (barrio de Mercadal). Debido a ello, los puentes jugaron un papel primordial en el desarrollo de la ciudad. Actualmente no queda ninguno de los puentes medievales que cruzaban el río y la mayoría de las construcciones son contemporáneas. Destacan tres puentes históricos, fielmente conservados: el Puente de Piedra, el Puente de Hierro y el Puente de Gómez.