
A. Astur-Leonesa de A.C.S. de Oviedo
El paisaje urbano se ve completado con obras escultóricas, generalmente monumentos conmemorativos dedicados a personajes de especial relevancia en un primer momento, y más puramente artísticas desde finales del siglo XX. Mención aparte merece el homenaje que la Junta General del Principado de Asturias le hizo en 1798, todavía en vida, al ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos, levantando el primer monumento a una persona privada en España. El Monumento a Jovellanos puede verse en la Calle Jovellanos en un costado del Monasterio de San Pelayo.