
Albergue de peregrinos de San Teotónio
Todo en Valença do Minho es puro contraste. Quizá ese sea su particular encanto. Es más, ya en sus primeros años —tras la coronación de Sancho I a finales del siglo XII— a la ciudad se la conocía por el nombre de Contrasta, debido a su rival posición con la gallega Tui. Y aún hoy, ocho siglos después, los portugueses y españoles se enfrentan a dos modos de vida radicalmente distintos con el verdoso Miño por testigo.