
Albergue privado El Carmen
Negreira es la primera parada después de una etapa de 20 kilómetros. Tierra de palacios y piezas de todos los estilos, está rodeada de maravillosos y verdes enclaves naturales y de gente habituada a recibir viandantes peregrinos, lo que ha hecho de esta pequeña villa un lugar hospitalario desde que existe la tradición del peregrinaje.