Catedral de Girona
La catedral de Santa María, construida entre los siglos XI y XVIII, presenta tres estilos arquitectónicos principales, sucesivos: románico, gótico y barroco. Su claustro es románico, con interesantes capiteles historiados. Su amplia nave gótica destaca por ser la segunda más ancha del mundo, tras la basílica de San Pedro del Vaticano.
Para acceder al templo hay una magnífica escalinata construida en tiempos del obispo Pontich, entre los años 1686 y 1699, con noventa escalones, distribuidos en tres tramos, y balaustrada de piedra a sus lados. La fachada principal es de estilo barroco.