
Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago
La importancia de Logroño como ciudad jacobea se ha mantenido a lo largo de la historia, como demuestran los servicios de acogida que tuvo la ciudad desde muy pronto. En 1192 se documenta la existencia de San Juan del Campillo o San Juan de Ortega, que quedaría donde hoy está el cementerio municipal. En 1214 existía ya el legendario convento de San Francisco que servía de albergue y dispensario a los romeros y que, según la tradición generalizada, fue fundado por el beato Francisco quien, en su Camino hacia Compostela curó milagrosamente al hijo de un capitán.